Riquezas

La Biblia presenta una visión matizada de las posesiones: Dios puede bendecir con riqueza, pero advierte de sus peligros y enseña que la verdadera riqueza está en la relación con Él. Las posesiones son temporales, no compran la salvación y pueden conducir al orgullo, la separación y la falta de fruto espiritual.

Perspectiva bíblica de las posesiones

La perspectiva del Señor sobre las riquezas

Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás. (Apocalipsis 2:9)

La perspectiva de la gente sobre las posesiones

Su mies comerán los hambrientos, y sacaránla de entre las espinas, y los sedientos beberán su hacienda. (Job 5:5)
No enriquecerá, ni será firme su potencia, ni extenderá por la tierra su hermosura. (Job 15:29)
Sus hijos pobres andarán rogando; y sus manos tornarán lo que él robó. (Job 20:10)
Devoró riquezas, mas vomitarálas; de su vientre las sacará Dios. (Job 20:15)
Restituirá el trabajo conforme á la hacienda que tomó; y no tragará, ni gozará. Por cuanto quebrantó y desamparó á los pobres, robó casas, y no las edificó; Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, ni salvará nada de lo que codiciaba. (Job 20:18-20)
Todas tinieblas están guardadas para sus secretos: fuego no soplado lo devorará; su sucesor será quebrantado en su tienda. (Job 20:26)
Los renuevos de su casa serán trasportados; serán derramados en el día de su furor. (Job 20:28)
Gastan sus días en bien, y en un momento descienden á la sepultura. (Job 21:13)
He aquí que su bien no está en manos de ellos: el consejo de los impíos lejos esté de mí. (Job 21:16)
Si te tornares al Omnipotente, serás edificado; alejarás de tu tienda la aflicción; Y tendrás más oro que tierra, y como piedras de arroyos oro de Ophir; Y el Todopoderoso será tu defensa, y tendrás plata á montones. (Job 22:23-25)
Esta es para con Dios la suerte del hombre impío, y la herencia que los violentos han de recibir del Omnipotente. (Job 27:13)
Si amontonare plata como polvo, y si preparare ropa como lodo; Habrála él preparado, mas el justo se vestirá, y el inocente repartirá la plata. (Job 27:16-17)
Si oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites. (Job 36:11)
¿Hará él estima de tus riquezas, ni del oro, ni de todas las fuerzas del poder? (Job 36:19)
Buena es la ciencia con herencia; y más á los que ven el sol. Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero: mas la sabiduría excede en que da vida á sus poseedores. (Eclesiastés 7:11-12)

No nos llevamos nada cuando morimos

No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la gloria de su casa; Porque en muriendo no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria. Si bien mientras viviere, dirá dichosa á su alma: y tú serás loado cuando bien te tratares. Entrará á la generación de sus padres: no verán luz para siempre. El hombre en honra que no entiende, semejante es á las bestias que perecen. (Salmos 49:16-20)
Hay una trabajosa enfermedad que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas de sus dueños para su mal; Las cuales se pierden en malas ocupaciones, y á los hijos que engendraron nada les queda en la mano. Como salió del vientre de su madre, desnudo, así se vuelve, tornando como vino; y nada tuvo de su trabajo para llevar en su mano. (Eclesiastés 5:13-15)
Porque nada hemos traído á este mundo, y sin duda nada podremos sacar. (1 Timoteo 6:7)
Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará. (Salmos 39:6)

No se puede comprar la redención del alma

¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare? Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan, Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate. (Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se hará jamás;) (Salmos 49:5-8)
No aprovecharán las riquezas en el día de la ira: mas la justicia librará de muerte. (Proverbios 11:4)
Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma? (Mateo 16:26)
Porque ¿qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo, y pierde su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? (Marcos 8:36-37)
Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y se pierda él á sí mismo, ó corra peligro de sí? (Lucas 9:25)

Las riquezas producen muchos «amigos»

El pobre es odioso aun á su amigo: pero muchos son los que aman al rico. (Proverbios 14:20)
Las riquezas allegan muchos amigos: mas el pobre, de su amigo es apartado. (Proverbios 19:4)

La riqueza es pasajera

No trabajes por ser rico; pon coto á tu prudencia. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? porque hacerse han alas, como alas de águila, y volarán al cielo. (Proverbios 23:4-5)
Por fe Moisés, hecho ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón; Escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado. Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba á la remuneración. (Hebreos 11:24-26)
Para que la prueba de vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual perece, bien que sea probado con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando Jesucristo fuere manifestado: (1 Pedro 1:7)
Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro ó plata; (1 Pedro 1:18)

Todas las posesiones no son nada comparadas con conocer a Jesús

Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado pérdidas por amor de Cristo. Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo, (Filipenses 3:7-8)

Las riquezas son inciertas

A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos: (1 Timoteo 6:17)

Las riquezas son inútiles sin el Señor

Engrandecí mis obras, edifiquéme casas, plantéme viñas; Híceme huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todos frutos; Híceme estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde los árboles crecían. Poseí siervos y siervas, y tuve hijos de familia; también tuve posesión grande de vacas y ovejas, sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalem; Alleguéme también plata y oro, y tesoro preciado de reyes y de provincias; híceme de cantores y cantoras, y los deleites de los hijos de los hombres, instrumentos músicos y de todas suertes. Y fuí engrandecido, y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalem: á más de esto perseveró conmigo mi sabiduría. No negué á mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo: y ésta fué mi parte de toda mi faena. Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas: y he aquí, todo vanidad y aflicción de espíritu, y no hay provecho debajo del sol. (Eclesiastés 2:4-11)

Cosas más valiosas que las riquezas

No se dará por oro, ni su precio será á peso de plata. No puede ser apreciada con oro de Ophir, ni con onique precioso, ni con zafiro. El oro no se le igualará, ni el diamante; ni se trocará por vaso de oro fino. De coral ni de perlas no se hará mención: la sabiduría es mejor que piedras preciosas. No se igualará con ella esmeralda de Ethiopía; no se podrá apreciar con oro fino. (Job 28:15-19)
Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores. (Salmos 37:16)
Heme gozado en el camino de tus testimonios, como sobre toda riqueza. (Salmos 119:14)
Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata. (Salmos 119:72)
Por eso he amado tus mandamientos más que el oro, y más que oro muy puro. (Salmos 119:127)
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia: Porque su mercadería es mejor que la mercadería de la plata, y sus frutos más que el oro fino. Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar á ella. Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda riquezas y honra. (Proverbios 3:13-16)
Recibid mi enseñanza, y no plata; y ciencia antes que el oro escogido. Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; y todas las cosas que se pueden desear, no son de comparar con ella. (Proverbios 8:10-11)
Las riquezas y la honra están conmigo; sólidas riquezas, y justicia. Mejor es mi fruto que el oro, y que el oro refinado; y mi rédito mejor que la plata escogida. Por vereda de justicia guiaré, por en medio de sendas de juicio; Para hacer heredar á mis amigos el ser, y que yo hincha sus tesoros. (Proverbios 8:18-21)
Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro donde hay turbación. (Proverbios 15:16)
Mejor es lo poco con justicia, que la muchedumbre de frutos sin derecho. (Proverbios 16:8)
Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata. (Proverbios 16:16)
Mejor es humillar el espíritu con los humildes, que partir despojos con los soberbios. (Proverbios 16:19)
Mejor es el pobre que camina en su sencillez, que el de perversos labios y fatuo. (Proverbios 19:1)
Hay oro y multitud de piedras preciosas: mas los labios sabios son vaso precioso. (Proverbios 20:15)
De más estima es la buena fama que las muchas riquezas; y la buena gracia más que la plata y el oro. (Proverbios 22:1)
Mejor es el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico. (Proverbios 28:6)

Se pedirá mucho a quien se le ha dado mucho

Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco: porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido. (Lucas 12:48)

Bendiciones de la riqueza

Los justos serán recompensados con prosperidad

Mal perseguirá á los pecadores: mas á los justos les será bien retribuído. (Proverbios 13:21)
En la casa del justo hay gran provisión; empero turbación en las ganancias del impío. (Proverbios 15:6)

Riqueza para el que medita en la Palabra de Dios

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará. (Salmos 1:1-3)

Los prósperos adorarán al Señor

Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma. (Salmos 22:29)

Orar por prosperidad

Para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad. (Salmos 106:5)
Pedid la paz de Jerusalem: sean prosperados los que te aman. Haya paz en tu antemuro, y descanso en tus palacios. (Salmos 122:6-7)
Bendígate Jehová desde Sión, y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida. (Salmos 128:5)
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad. (3 Juan 2)

Ricos piadosos

Y tomó Abram á Sarai su mujer, y á Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir á tierra de Canaán; y á tierra de Canaán llegaron. (Génesis 12:5)
Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y oro. (Génesis 13:2)
Entonces dijo á Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá á los de allí, y serán por ellos afligidos cuatrocientos años. Mas también á la gente á quien servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con grande riqueza. (Génesis 15:13-14)
Y ABRAHAM era viejo, y bien entrado en días; y Jehová había bendecido á Abraham en todo. (Génesis 24:1)
Y la moza era de muy hermoso aspecto, virgen, á la que varón no había conocido; la cual descendió á la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía. (Génesis 24:16)
Y Jehová ha bendecido mucho á mi amo, y él se ha engrandecido: y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. (Génesis 24:35)
Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová. Y el varón se engrandeció, y fué adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy poderoso: Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. (Génesis 26:12-14)
Y acreció el varón muy mucho, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos. (Génesis 30:43)
Toma, te ruego, mi dádiva que te es traída; porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. Y porfió con él, y tomóla. (Génesis 33:11)
Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; (Génesis 41:42)
Haréis pues saber á mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto: y daos priesa, y traed á mi padre acá. (Génesis 45:13)
Y tomaron sus ganados, y su hacienda que había adquirido en la tierra de Canaán, y viniéronse á Egipto, Jacob, y toda su simiente consigo; (Génesis 46:6)
Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y aposesionáronse en ella, y se aumentaron, y multiplicaron en gran manera. (Génesis 47:27)
Y hablóles, diciendo: Volveos á vuestras tiendas con grandes riquezas, y con grande copia de ganado, con plata, y con oro, y metal, y muchos vestidos: partid con vuestros hermanos el despojo de vuestros enemigos. (Josué 22:8)
Y TENÍA Noemi un pariente de su marido, varón poderoso y de hecho, de la familia de Elimelech, el cual se llamaba Booz. (Rut 2:1)
Hijas de Israel, llorad sobre Saúl, que os vestía de escarlata en regocijos, que adornaba vuestras ropas con ornamentos de oro. (2 Samuel 1:24)
Y cuando la reina de Seba vió toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado, Mas yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto, que ni aun la mitad fué lo que se me dijo: es mayor tu sabiduría y bien que la fama que yo había oído. (1 Reyes 10:4, 7)
Y díjole Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, mas demandaste para ti inteligencia para oir juicio; He aquí lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria: tal, que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. (1 Reyes 3:11-13)
Y sentóse Salomón por rey en el trono de Jehová en lugar de David su padre, y fué prosperado; y obedecióle todo Israel. (1 Crónicas 29:23)
Y murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas, y de gloria: y reinó en su lugar Salomón su hijo. (1 Crónicas 29:28)
Y dijo Dios á Salomón: Por cuanto esto fué en tu corazón, que no pediste riquezas, hacienda, ó gloria, ni el alma de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para juzgar mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey, Sabiduría y ciencia te es dada; y también te daré riquezas, hacienda, y gloria, cual nunca hubo en los reyes que han sido antes de ti, ni después de ti habrá tal. (2 Crónicas 1:11-12)
Y excedió el rey Salomón á todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría. (2 Crónicas 9:22)
Jehová por tanto confirmó el reino en su mano, y todo Judá dió á Josaphat presentes; y tuvo riquezas y gloria en abundancia. (2 Crónicas 17:5)
Y traían de los Filisteos presentes á Josaphat, y tributos de plata. Los Arabes también le trajeron ganados, siete mil y setecientos carneros y siete mil y setecientos machos de cabrío. Iba pues Josaphat creciendo altamente: y edificó en Judá fortalezas y ciudades de depósitos. (2 Crónicas 17:11-12)
Tenía pues Josaphat riquezas y gloria en abundancia, y trabó parentesco con Achâb. (2 Crónicas 18:1)
Y tuvo Ezechîas riquezas y gloria mucha en gran manera; é hízose de tesoros de plata y oro, de piedras preciosas, de aromas, de escudos, y de todas alhajas de desear; Asimismo depósitos para las rentas del grano, del vino, y aceite; establos para toda suerte de bestias, y majadas para los ganados. Hízose también ciudades, y hatos de ovejas y de vacas en gran copia; porque Dios le había dado mucha hacienda. Este Ezechîas tapó los manaderos de las aguas de Gihón la de arriba, y encaminólas abajo al occidente de la ciudad de David. Y fué prosperado Ezechîas en todo lo que hizo. (2 Crónicas 32:27-30)
Y tomaron ciudades fortalecidas, y tierra pingüe, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles de comer; y comieron, y hartáronse, y engrosáronse, y deleitáronse en tu grande bondad. (Nehemías 9:25)
Y su hacienda era siete mil ovejas, y tres mil camellos, y quinientas yuntas de bueyes, y quinientas asnas, y muchísimos criados: y era aquel varón grande más que todos los Orientales. (Job 1:3)
Entonces el rey engrandeció á Sadrach, Mesach, y Abed-nego en la provincia de Babilonia. (Daniel 3:30)
Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús. (Mateo 27:57)
Ya estáis hartos, ya estáis ricos, sin nosotros reináis; y ojalá reinéis, para que nosotros reinemos también juntamente con vosotros. Hasta esta hora hambreamos, y tenemos sed, y estamos desnudos, y somos heridos de golpes, y andamos vagabundos; Y trabajamos, obrando con nuestras manos: nos maldicen, y bendecimos: padecemos persecución, y sufrimos: (1 Corintios 4:8, 11-12)
No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo. Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulación. Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos. Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces. No porque busque dádivas; mas busco fruto que abunde en vuestra cuenta. Empero todo lo he recibido, y tengo abundancia: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto, agradable á Dios. (Filipenses 4:11-18)

El Señor se complace en la prosperidad de sus siervos

Canten y alégrense los que están á favor de mi justa causa, y digan siempre: Sea ensalzado Jehová, que ama la paz de su siervo. (Salmos 35:27)

No todos prosperarán

Otros experimentaron vituperios y azotes; y á más de esto prisiones y cárceles; Fueron apedreados, aserrados, tentados, muertos á cuchillo; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; De los cuales el mundo no era digno; perdidos por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aprobados por testimonio de la fe, no recibieron la promesa; Proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados sin nosotros. (Hebreos 11:36-40)

Jesús es digno de recibir las riquezas

Que decían en alta voz: El Cordero que fué inmolado es digno de tomar el poder y riquezas y sabiduría, y fortaleza y honra y gloria y alabanza. (Apocalipsis 5:12)

El sabio puede llegar a ser rico

Las riquezas de los sabios son su corona: mas es infatuación la insensatez de los necios. (Proverbios 14:24)

Cómo se adquiere la riqueza

Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará: Y con ciencia se henchirán las cámaras de todo bien preciado y agradable. (Proverbios 24:3-4)

Cosas que impiden a las personas obtener riqueza

Hombre necesitado será el que ama el deleite: y el que ama el vino y ungüentos no enriquecerá. (Proverbios 21:17)
El que oprime al pobre para aumentarse él, y que da al rico, ciertamente será pobre. (Proverbios 22:16)

Peligros de la riqueza

Amar la riqueza

No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis: si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella. (Salmos 62:10)

El orgullo

Con tu sabiduría y con tu prudencia te has juntado riquezas, y has adquirido oro y plata en tus tesoros; Con la grandeza de tu sabiduría en tu contratación has multiplicado tus riquezas; y á causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón. (Ezequiel 28:4-5)
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos: (1 Timoteo 6:17)

Los ricos no deben enorgullecerse porque la vida es corta

El hermano que es de baja suerte, gloríese en su alteza: Mas el que es rico, en su bajeza; porque él se pasará como la flor de la hierba. Porque salido el sol con ardor, la hierba se secó, y su flor se cayó, y pereció su hermosa apariencia: así también se marchitará el rico en todos sus caminos. (Santiago 1:9-11)

Gloriarse en el Señor, no en las riquezas

Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio, y justicia en la tierra: porque estas cosas quiero, dice Jehová. (Jeremías 9:23-24)

Las riquezas dan una sensación de seguridad

Las riquezas del rico son su ciudad fuerte; y el desmayo de los pobres es su pobreza. (Proverbios 10:15)
Las riquezas del rico son la ciudad de su fortaleza, y como un muro alto en su imaginación. (Proverbios 18:11)
Y dije yo en mi prosperidad: no seré jamás conmovido; Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado. (Salmos 30:6-7)

Los que confían en las riquezas

Pues se ve que mueren los sabios, así como el insensato y el necio perecen, y dejan á otros sus riquezas. En su interior tienen que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación: llamaron sus tierras de sus nombres. Mas el hombre no permanecerá en honra: es semejante á las bestias que perecen. (Salmos 49:10-12)

La riqueza tiende a separar a las personas

Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y vacas, y tiendas. Y la tierra no podía darles para que habitasen juntos: porque su hacienda era mucha, y no podían morar en un mismo lugar. Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot: y el Cananeo y el Pherezeo habitaban entonces en la tierra. Entonces Abram dijo á Lot: No haya ahora altercado entre mí y ti, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres á la mano izquierda, yo iré á la derecha: y si tú á la derecha, yo iré á la izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, antes que destruyese Jehová á Sodoma y á Gomorra, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto entrando en Zoar. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán: y partióse Lot de Oriente, y apartáronse el uno del otro. (Génesis 13:5-11)
Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová. Y el varón se engrandeció, y fué adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy poderoso: Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los Filisteos los habían cegado y llenado de tierra. Y dijo Abimelech á Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. (Génesis 26:12-16)
Y Esaú tomó sus mujeres, y sus hijos, y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y toda su hacienda que había adquirido en la tierra de Canaán, y fuése á otra tierra de delante de Jacob su hermano: Porque la hacienda de ellos era grande, y no podían habitar juntos, ni la tierra de su peregrinación los podía sostener á causa de sus ganados. (Génesis 36:6-7)
¡Ay de los que juntan casa con casa, y allegan heredad á heredad hasta acabar el término! ¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra? (Isaías 5:8)

Las riquezas pueden separar a los cristianos

Porque lo primero, cuando os juntáis en la iglesia, oigo que hay entre vosotros disensiones; y en parte lo creo. Porque preciso es que haya entre vosotros aun herejías, para que los que son probados se manifiesten entre vosotros. Cuando pues os juntáis en uno, esto no es comer la cena del Señor: Porque cada uno toma antes para comer su propia cena; y el uno tiene hambre, y el otro está embriagado. Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿ó menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis á los que no tienen? ¿Qué os diré? ¿os alabaré? En esto no os alabo. (1 Corintios 11:18-22)

Las riquezas son engañosas/pueden ahogar el fruto

El impío hace obra falsa: mas el que sembrare justicia, tendrá galardón firme. (Proverbios 11:18)
Y sembrando, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron. Y parte cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y nació luego, porque no tenía profundidad de tierra: Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron. Y el que fué sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa. (Mateo 13:4-5, 7, 22)
Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía en su doctrina: Oid: He aquí, el sembrador salió á sembrar. Y otra parte cayó en espinas; y subieron las espinas, y la ahogaron, y no dió fruto. Y éstos son los que son sembrados entre espinas: los que oyen la palabra; Mas los cuidados de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias que hay en las otras cosas, entrando, ahogan la palabra, y se hace infructuosa. (Marcos 4:2-3, 7, 18-19)
Y otra parte cayó entre las espinas; y naciendo las espinas juntamente, la ahogaron. Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto. (Lucas 8:7, 14)

Es difícil que el rico entre en el reino

Y he aquí, uno llegándose le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Y él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno es bueno sino uno, es á saber, Dios: y si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Dícele: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra á tu padre y á tu madre: y, Amarás á tu prójimo como á ti mismo. Dícele el mancebo: Todo esto guardé desde mi juventud: ¿qué más me falta? Dícele Jesús: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Y oyendo el mancebo esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús dijo á sus discípulos: De cierto os digo, que un rico difícilmente entrará en el reino de los cielos. Mas os digo, que más liviano trabajo es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Mas sus discípulos, oyendo estas cosas, se espantaron en gran manera, diciendo: ¿Quién pues podrá ser salvo? Y mirándolos Jesús, les dijo: Para con los hombres imposible es esto; mas para con Dios todo es posible. (Mateo 19:16-26)
Y saliendo él para ir su camino, vino uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me dices bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre y á tu madre. El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad. Entonces Jesús mirándole, amóle, y díjole: Una cosa te falta: ve, vende todo lo que tienes, y da á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dice á sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Y los discípulos se espantaron de sus palabras; mas Jesús respondiendo, les volvió á decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. Y ellos se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse? Entonces Jesús mirándolos, dice: Para los hombres es imposible; mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. (Marcos 10:17-27)
Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado las posesiones nuestras, y te hemos seguido. Y él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, padres, ó hermanos, ó mujer, ó hijos, por el reino de Dios, Que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. (Lucas 18:28-30)

Los ricos que no conocen al Señor serán separados de Él por la eternidad

Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno de llagas, Y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Y aconteció que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y murió también el rico, y fué sepultado. Y en el infierno alzó sus ojos, estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Y díjole Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. (Lucas 16:19-25)

Los ricos se creen sabios

El hombre rico es sabio en su opinión: mas el pobre entendido lo examinará. (Proverbios 28:11)

Cómo tratan los ricos a los pobres

El pobre habla con ruegos; mas el rico responde durezas. (Proverbios 18:23)
El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta. (Proverbios 22:7)
Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados? ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fué invocado sobre vosotros? (Santiago 2:6-7)

La riqueza puede contribuir a olvidar al Señor

Y será, cuando Jehová tu Dios te hubiere introducido en la tierra que juró á tus padres Abraham, Isaac, y Jacob, que te daría; en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste, Y casas llenas de todo bien, que tú no henchiste, y cisternas cavadas, que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste: luego que comieres y te hartares, Guárdate que no te olvides de Jehová, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de siervos. (Deuteronomio 6:10-12)
Tierra en la cual no comerás el pan con escasez, no te faltará nada en ella; tierra que sus piedras son hierro, y de sus montes cortarás metal. Y comerás y te hartarás, y bendecirás á Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado. Guárdate, que no te olvides de Jehová tu Dios, para no observar sus mandamientos, y sus derechos, y sus estatutos, que yo te ordeno hoy: Que quizá no comas y te hartes, y edifiques buenas casas en que mores, Y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multiplique, y todo lo que tuvieres se te aumente, Y se eleve luego tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de siervos; Que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde ningún agua había, y él te sacó agua de la roca del pedernal; Que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para á la postre hacerte bien; Y digas en tu corazón: Mi poder y la fortaleza de mi mano me han traído esta riqueza. Antes acuérdate de Jehová tu Dios: porque él te da el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este día. (Deuteronomio 8:9-18)
Porque yo le introduciré en la tierra que juré á sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerá, y se hartará, y se engordará: y volveránse á dioses ajenos, y les servirán, y me enojarán, é invalidarán mi pacto. (Deuteronomio 31:20)
Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera. Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester; No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? ó no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios. (Proverbios 30:7-9)
Hete hablado en tus prosperidades; mas dijiste: No oiré. Este fué tu camino desde tu juventud, que nunca oiste mi voz. A todos tus pastores pacerá el viento, y tus enamorados irán en cautiverio: entonces te avergonzarás y te confundirás á causa de toda tu malicia. (Jeremías 22:21-22)
Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo; Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. (Apocalipsis 3:17-18)

La riqueza genera envidia

Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año ciento por uno: y bendíjole Jehová. Y el varón se engrandeció, y fué adelantando y engrandeciéndose, hasta hacerse muy poderoso: Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. (Génesis 26:12-14)
Y dijo Abimelech á Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. (Génesis 26:16)
Y OÍA él las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta grandeza. (Génesis 31:1)

Maldiciones de la riqueza

Maldición del secuestro

La redención de la vida del hombre son sus riquezas: pero el pobre no oye censuras. (Proverbios 13:8)

Maldición de la falta de sueño

Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura. (Eclesiastés 5:12)

Ayes pronunciados contra los ricos

Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque tenéis vuestro consuelo. (Lucas 6:24)
Ea ya ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas: vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están corrompidos de orín; y su orín os será en testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habéis allegado tesoro para en los postreros días. He aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros, clama; y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habéis cebado vuestros corazones como en el día de sacrificios. (Santiago 5:1-5)

¿Por qué prosperan los impíos?

Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, y bendice al codicioso, á quien Jehová aborrece. El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: no hay Dios en todos sus pensamientos. Sus caminos son viciosos en todo tiempo: tus juicios los tiene muy lejos de su vista: echa bocanadas en orden á todos sus enemigos. (Salmos 10:3-5)
Salmo de David. NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo. Calla á Jehová, y espera en él: no te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí á poco no será el malo: y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá. Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz. (Salmos 37:1-2, 7, 9-11)
Salmo de Asaph. CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, á los limpios de corazón. Mas yo, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los insensatos, viendo la prosperidad de los impíos. Porque no hay ataduras para su muerte; antes su fortaleza está entera. No están ellos en el trabajo humano; ni son azotados con los otros hombres. Por tanto soberbia los corona: cúbrense de vestido de violencia. Sus ojos están salidos de gruesos: logran con creces los antojos del corazón. Soltáronse, y hablan con maldad de hacer violencia; hablan con altanería. Ponen en el cielo su boca, y su lengua pasea la tierra. Por eso su pueblo vuelve aquí, y aguas de lleno les son exprimidas. Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿y hay conocimiento en lo alto? He aquí estos impíos, sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en inocencia; Pues he sido azotado todo el día, y empezaba mi castigo por las mañanas. Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; he aquí habría negado la nación de tus hijos: Pensaré pues para saber esto: es á mis ojos duro trabajo, Hasta que venido al santuario de Dios, entenderé la postrimería de ellos. Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. ¡Cómo han sido asolados! ¡cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones. Como sueño del que despierta, así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias. (Salmos 73:1-20)
La mujer graciosa tendrá honra: y los fuertes tendrán riquezas. (Proverbios 11:16)
Justo eres tú, oh Jehová, aunque yo contigo dispute: hablaré empero juicios contigo. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente? Plantástelos, y echaron raíces; progresaron, é hicieron fruto; cercano estás tú en sus bocas, mas lejos de sus riñones. (Jeremías 12:1-2)

Ricos impíos

Y en Maón había un hombre que tenía su hacienda en el Carmelo, el cual era muy rico, que tenía tres mil ovejas y mil cabras. Y aconteció hallarse esquilando sus ovejas en el Carmelo. (1 Samuel 25:2)
Para mostrar él las riquezas de la gloria de su reino, y el lustre de la magnificencia de su poder, por muchos días, ciento y ochenta días. (Ester 1:4)
Y refirióles Amán la gloria de sus riquezas, y la multitud de sus hijos, y todas las cosas con que el rey le había engrandecido y con que le había ensalzado sobre los príncipes y siervos del rey. (Ester 5:11)
Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos; ni sus carros tienen número. (Isaías 2:7)
Cuando tus mercaderías salían de las naves, hartabas muchos pueblos: los reyes de la tierra enriqueciste con la multitud de tus riquezas y de tus contrataciones. (Ezequiel 27:33)
Y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aun habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas más que todos; y fortificándose con sus riquezas, despertará á todos contra el reino de Javán. (Daniel 11:2)
Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico; (Lucas 19:2)

Mandato de no procurar la prosperidad de ciertas personas

No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días para siempre. (Deuteronomio 23:6)
Ahora pues, no daréis vuestras hijas á los hijos de ellos, ni sus hijas tomaréis para vuestros hijos, ni procuraréis su paz ni su bien para siempre; para que seáis corroborados, y comáis el bien de la tierra, y la dejéis por heredad á vuestros hijos para siempre. (Esdras 9:12)

La manera equivocada de prosperar

Algunos prosperan pecando sin reconocer su pecado

Es mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión. (Oseas 12:8)
A las cuales mataban sus compradores, y no se tenían por culpables; y el que las vendía, decía: Bendito sea Jehová, que he enriquecido; ni sus pastores tenían piedad de ellas. (Zacarías 11:5)

Algunos aparentan religiosidad para prosperar

Y Michâs dijo: Ahora sé que Jehová me hará bien, pues que el Levita es hecho mi sacerdote. (Jueces 17:13)

Varios

Si como á la plata la buscares, y la escudriñares como á tesoros; (Proverbios 2:4)
Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra. (Eclesiastés 10:20)

A veces la gente engaña sobre su situación económica

Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada: y hay quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas. (Proverbios 13:7)

El dinero usado para ilustrar el valor del reino de Dios

Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas; Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró. (Mateo 13:44-46)

La vida justa equiparada a la plata

Plata escogida es la lengua del justo: mas el entendimiento de los impíos es como nada. (Proverbios 10:20)

Juicio sobre naciones ricas e impías

Por tanto las riquezas que habrán adquirido, y las que habrán reservado, llevaránlas al torrente de los sauces. (Isaías 15:7)
La que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, venido ha tu fin, la medida de tu codicia. (Jeremías 51:13)
Y dirás á Tiro, que está asentada á las entradas de la mar, mercadera de los pueblos de muchas islas: Así ha dicho el Señor Jehová: Tiro, tú has dicho: Yo soy de perfecta hermosura. Tarsis tu mercadera á causa de la multitud de todas riquezas en plata, hierro, estaño, y plomo, dió en tus ferias. Grecia, Tubal, y Mesec, tus mercaderes, con hombres y con vasos de metal, dieron en tus ferias. De la casa de Togarma, caballos y caballeros y mulos, dieron en tu mercado. Los hijos de Dedán eran tus negociantes: muchas islas tomaban mercadería de tu mano; cuernos de marfil y pavos te dieron en presente. Siria fué tu mercadera por la multitud de tus labores: con perlas, y púrpura, y vestidos bordados, y linos finos, y corales, y rubíes, dió en tus ferias. Judá, y la tierra de Israel, eran tus mercaderes: con trigos de Minith, y pannah, y miel, y aceite, y resina, dieron en tu mercado. Damasco, tu mercadera por la multitud de tus labores, por la abundancia de todas riquezas, con vino de Helbón, y lana blanca. Asimismo Dan y el errante Javán dieron en tus ferias, para negociar en tu mercado de hierro labrado, mirra destilada, y caña aromática. Dedán fué tu mercadera con paños preciosos para carros. Arabia y todos los príncipes de Cedar, mercaderes de tu mano en corderos, y carneros, y machos cabríos: en estas cosas fueron tus mercaderes. Los mercaderes de Seba y de Raama fueron tus mercaderes: con lo principal de toda especiería, y toda piedra preciosa, y oro, dieron en tus ferias. Harán, y Canneh, y Edén, los mercaderes de Seba, de Asiria, y Chilmad, contigo contrataban. Estos tus mercaderes negociaban contigo en varias cosas: en mantos de jacinto, y bordados, y en cajas de ropas preciosas, enlazadas con cordones, y en madera de cedro. Las naves de Tarsis, tus cuadrillas, fueron en tu negociación: y fuiste llena, y fuiste multiplicada en gran manera en medio de los mares. En muchas aguas te engolfaron tus remeros: viento solano te quebrantó en medio de los mares. Tus riquezas, y tus mercaderías, y tu negociación, tus remeros, y tus pilotos, los reparadores de tus hendiduras, y los agentes de tus negocios, y todos tus hombres de guerra que hay en ti, con toda tu compañía que en medio de ti se halla, caerán en medio de los mares el día de tu caída. (Ezequiel 27:3, 12-27)
Es Israel una frondosa viña, haciendo fruto para sí: conforme á la multiplicación de su fruto multiplicó altares, conforme á la bondad de su tierra aumentaron sus estatuas. Dividióse su corazón. Ahora serán hallados culpables: él quebrantará sus altares, asolará sus estatuas. (Oseas 10:1-2)
Aullad, moradores de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruído; talados son todos los que traían dinero. Será por tanto saqueada su hacienda, y sus casas asoladas: y edificarán casas, mas no las habitarán; y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová; pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo: porque ciertamente consumación apresurada hará con todos los moradores de la tierra. (Sofonías 1:11, 13, 18)
Bien que Tiro se edificó fortaleza, y amontonó plata como polvo, y oro como lodo de las calles, He aquí, el Señor la empobrecerá, y herirá en la mar su fortaleza, y ella será consumida de fuego. (Zacarías 9:3-4)

El rey no debía enriquecerse demasiado

Empero que no se aumente caballos, ni haga volver el pueblo á Egipto para acrecentar caballos: porque Jehová os ha dicho: No procuraréis volver más por este camino. Ni aumentará para sí mujeres, porque su corazón no se desvíe: ni plata ni oro acrecentará para sí en gran copia. (Deuteronomio 17:16-17)

Los reyes desobedecieron el mandato de no enriquecerse demasiado

Tenía además de esto Salomón cuarenta mil caballos en sus caballerizas para sus carros, y doce mil jinetes. (1 Reyes 4:26)
El peso del oro que Salomón tenía de renta cada un año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro; Sin lo de los mercaderes, y de la contratación de especias, y de todos los reyes de Arabia, y de los principales de la tierra. Hizo también el rey Salomón doscientos paveses de oro extendido: seiscientos siclos de oro gastó en cada pavés. Asimismo trescientos escudos de oro extendido, en cada uno de los cuales gastó tres libras de oro: y púsolos el rey en la casa del bosque del Líbano. Hizo también el rey un gran trono de marfil, el cual cubrió de oro purísimo. Seis gradas tenía el trono, y lo alto de él era redondo por el respaldo: y de la una parte y de la otra tenía apoyos cerca del asiento, junto á los cuales estaban colocados dos leones. Estaban también doce leones puestos allí sobre las seis gradas, de la una parte y de la otra: en ningún otro reino se había hecho trono semejante. Y todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, y asimismo toda la vajilla de la casa del bosque del Líbano era de oro fino: no había plata; en tiempo de Salomón no era de estima. Porque el rey tenía la flota que salía á la mar, á Tharsis, con la flota de Hiram: una vez en cada tres años venía la flota de Tharsis, y traía oro, plata, marfil, simios y pavos. Así excedía el rey Salomón á todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría. Toda la tierra procuraba ver la cara de Salomón, para oir su sabiduría, la cual Dios había puesto en su corazón. Y todos le llevaban cada año sus presentes: vasos de oro, vasos de plata, vestidos, armas, aromas, caballos y acémilas. Y juntó Salomón carros y gente de á caballo; y tenía mil cuatrocientos carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem. Y puso el rey en Jerusalem plata como piedras, y cedros como los cabrahigos que están por los campos en abundancia. Y sacaban caballos y lienzos á Salomón de Egipto: porque la compañía de los mercaderes del rey compraban caballos y lienzos. (1 Reyes 10:14-28)
Y juntó Salomón carros y gente de á caballo; y tuvo mil y cuatrocientos carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem. Y puso el rey plata y oro en Jerusalem como piedras, y cedro como cabrahigos que nacen en los campos en abundancia. Y sacaban caballos y lienzos finos de Egipto para Salomón; pues por contrato tomaban allí los mercaderes del rey caballos y lienzos. Y subían, y sacaban de Egipto, un carro por seiscientas piezas de plata, y un caballo por ciento y cincuenta: y así se sacaban por medio de ellos para todos los reyes de los Hetheos, y para los reyes de Siria. (2 Crónicas 1:14-17)
Jehová tu Dios sea bendito, el cual se ha agradado en ti para ponerte sobre su trono por rey de Jehová tu Dios: por cuanto tu Dios amó á Israel para afirmarlo perpetuamente, por eso te ha puesto por rey sobre ellos, para que hagas juicio y justicia. Y dió al rey ciento y veinte talentos de oro, y gran copia de aromas, y piedras preciosas: nunca hubo tales aromas como los que dió la reina de Seba al rey Salomón. También los siervos de Hiram y los siervos de Salomón, que habían traído el oro de Ophir, trajeron madera de Algummim, y piedras preciosas. E hizo el rey de la madera de Algummim gradas en la casa de Jehová, y en las casas reales, y arpas y salterios para los cantores: nunca en tierra de Judá se había visto madera semejante. Y el rey Salomón dió á la reina de Seba todo lo que ella quiso y le pidió, más de lo que había traído al rey. Después se volvió y fuése á su tierra con sus siervos. Y el peso de oro que venía á Salomón cada un año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro, Sin lo que traían los mercaderes y negociantes; y también todos los reyes de Arabia y los príncipes de la tierra traían oro y plata á Salomón. Hizo también el rey Salomón doscientos paveses de oro de martillo, cada uno de los cuales tenía seiscientos siclos de oro labrado: Asimismo trescientos escudos de oro batido, teniendo cada escudo trescientos siclos de oro: y púsolos el rey en la casa del bosque del Líbano. Hizo además el rey un gran trono de marfil, y cubriólo de oro puro. Y había seis gradas al trono, con un estrado de oro al mismo, y brazos de la una parte y de la otra al lugar del asiento, y dos leones que estaban junto á los brazos. Había también allí doce leones sobre las seis gradas de la una parte y de la otra. Jamás fué hecho otro semejante en reino alguno. Toda la vajilla del rey Salomón era de oro, y toda la vajilla de la casa del bosque del Líbano, de oro puro. En los días de Salomón la plata no era de estima. Porque la flota del rey iba á Tharsis con los siervos de Hiram, y cada tres años solían venir las naves de Tharsis, y traían oro, plata, marfil, simios, y pavos. Y excedió el rey Salomón á todos los reyes de la tierra en riqueza y en sabiduría. Y todos los reyes de la tierra procuraban ver el rostro de Salomón, por oir su sabiduría, que Dios había puesto en su corazón: Y de éstos, cada uno traía su presente, vasos de plata, vasos de oro, vestidos, armas, aromas, caballos y acémilas, todos los años. Tuvo también Salomón cuatro mil caballerizas para los caballos y carros, y doce mil jinetes, los cuales puso en las ciudades de los carros, y con el rey en Jerusalem. Y tuvo señorío sobre todos los reyes desde el río hasta la tierra de los Filisteos, y hasta el término de Egipto. Y puso el rey plata en Jerusalem como piedras, y cedros como los cabrahigos que nacen por las campiñas en abundancia. (2 Crónicas 9:8-27)

Profecía

Y las hijas de Tiro vendrán con presente; implorarán tu favor los ricos del pueblo. (Salmos 45:12)
Y holgóse con ellos Ezechîas, y enseñóles la casa de su tesoro, plata y oro, y especierías, y ungüentos preciosos, y toda su casa de armas, y todo lo que se pudo hallar en sus tesoros: no hubo cosa en su casa y en todo su señorío, que Ezechîas no les mostrase. Dijo entonces: ¿Qué han visto en tu casa? Y dijo Ezechîas: Todo lo que hay en mi casa han visto, y ninguna cosa hay en mis tesoros que no les haya mostrado. Entonces dijo Isaías á Ezechîas: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: He aquí, vienen días en que será llevado á Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy: ninguna cosa quedará, dice Jehová. (Isaías 39:2, 4-6)
Entonces verás y resplandecerás; y se maravillará y ensanchará tu corazón, que se haya vuelto á ti la multitud de la mar, y la fortaleza de las gentes haya venido á ti. Multitud de camellos te cubrirá, dromedarios de Madián y de Epha; vendrán todos los de Seba; traerán oro é incienso, y publicarán alabanzas de Jehová. Ciertamente á mí esperarán las islas, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado. Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche; para que sea traída á ti fortaleza de gentes, y sus reyes conducidos. (Isaías 60:5-6, 9, 11)
Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros del Dios nuestro seréis dichos: comeréis las riquezas de las gentes, y con su gloria seréis sublimes. En lugar de vuestra doble confusión, y de vuestra deshonra, os alabarán en sus heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doblado, y tendrán perpetuo gozo. (Isaías 61:6-7)
Y haré temblar á todas las gentes, y vendrá el Deseado de todas las gentes; y henchiré esta casa de gloria, ha dicho Jehová de los ejércitos. (Hageo 2:7)
Clama aún, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Aun serán ensanchadas mis ciudades por la abundancia del bien; y aun consolará Jehová á Sión, y escogerá todavía á Jerusalem. (Zacarías 1:17)
¿No son estas las palabras que publicó Jehová por mano de los profetas primeros, cuando Jerusalem estaba habitada y quieta, y sus ciudades en sus alrededores, y el mediodía y la campiña se habitaban? (Zacarías 7:7)
Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; Y decían á los montes y á las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero: (Apocalipsis 6:15-16)
Y hacía que á todos, á los pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se pusiese una marca en su mano derecha, ó en sus frentes: Y que ninguno pudiese comprar ó vender, sino el que tuviera la señal, ó el nombre de la bestia, ó el número de su nombre. (Apocalipsis 13:16-17)
Y la mujer estaba vestida de púrpura y de escarlata, y dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su mano lleno de abominaciones, y de la suciedad de su fornicación; (Apocalipsis 17:4)
Porque todas las gentes han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. (Apocalipsis 18:3)
Y los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías: Mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de margaritas, y de lino fino, y de escarlata, y de seda, y de grana, y de toda madera olorosa, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso de madera preciosa, y de cobre, y de hierro, y de mármol; Y canela, y olores, y ungüentos, y de incienso, y de vino, y de aceite; y flor de harina y trigo, y de bestias, y de ovejas; y de caballos, y de carros, y de siervos, y de almas de hombres. Y los frutos del deseo de tu alma se apartaron de ti; y todas las cosas gruesas y excelentes te han faltado, y nunca más las hallarás. Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido, se pondrán lejos de ella por el temor de su tormento, llorando y lamentando, Y diciendo: ¡Ay, ay, aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, y de escarlata, y de grana, y estaba dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas! Porque en una hora han sido desoladas tantas riquezas. Y todo patrón, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se estuvieron lejos; Y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante á esta gran ciudad? Y echaron polvo sobre sus cabezas; y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad, en la cual todos los que tenían navíos en la mar se habían enriquecido de sus riquezas; que en una hora ha sido desolada! (Apocalipsis 18:11-19)

Perspectivas de riqueza usadas como motivación

Y habitad con nosotros; porque la tierra estará delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesión. Sichêm también dijo á su padre y á sus hermanos: Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis. Aumentad á cargo mío mucho dote y dones, que yo daré cuanto me dijereis, y dadme la moza por mujer. (Génesis 34:10-12)
Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán en el país, y traficarán en él: pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos: nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras. Sus ganados, y su hacienda y todas sus bestias, serán nuestras: solamente convengamos con ellos, y habitarán con nosotros. (Génesis 34:21, 23)
Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? él se adelanta para provocar á Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y hará franca la casa de su padre en Israel. (1 Samuel 17:25)